domingo, 1 de diciembre de 2013

Legoland Billund: La Construcción de un mito (Parte I)

   Si visitan Dinamarca hay un montón de cosas que merece la pena ver, para empezar la capital Copenhague bien merece una buena visita, pero este país oculta grandes joyas no tan conocidas por nosotros como puede ser el museo de barcos vikingos de Roskilde o los acantilados de Mons Klint. Además muy cerquita de este lugar, a 26 minutos en coche, están las famosas piedras de Jelling de las que os escribo en esta entrada...un plan ideal para ver antes o después de su visita al parque.

   Sin embargo, hay un lugar que estoy seguro que sí saben que existe....Legoland, el parque temático de Lego, y resulta que, de los 6 parques legos que existen alrededor del mundo, el primero de todos se construyó en Dinamarca, en concreto muy cerquita de la ciudad de Billund. ¿Qué por qué?...pues porque en Billund estaba el taller del creador de Lego, Ole Kirk Christiansen y esta es su historia...


   Resulta curioso pensar que hoy en día muchos turistas, como fue mi caso, acaban y/o empiezan sus vacaciones en Billund gracias a que tiene un aeropuerto usado por compañías low cost. Y ya que están por aquí, piensan "Oye, ¿ por qué no visitamos Legoland?" ...y todo esto sin saber que fue la propia compañía Lego quien construyo este aeropuerto que, en un principio era de uso privado aunque ahora sea totalmente independiente.
   Supongo que por eso, una de las primeras esculturas de ladrillitos que vemos nada más entrar en el parque es esta

Se trata del avión hecho con legos más grande del mundo...75.000 ladrillitos de nada.
Y por supuesto en el propio aeropuerto también hay guiños al parque que tanto le ha dado a esta ciudad

   A mi, personalmente me gustan los parques de atracciones. Mi favorito, por ahora es Disneyland París del que hablo en bastante en mi diario de París, pero reconozco que me enamoré de Tívoli Copenhague, sin embargo, si lo que buscan son emociones fuertes, Legoland no es su parque temático. Efectivamente, Legoland no destaca por sus atracciones potentes, es un parque pensado para el disfrute de los más peques de la casa y, si es usted un adulto sin niños y, salvo que sea un lego-adicto, no pasa de ser un parque de atracciones bonito y curioso de ver, pero le falta algo más para enganchar.

   Sin embargo, si se deciden a entrar (cosa que recomiendo sobre todo si tienen peques), lo primero que deben saber es que si tienen claro el día exacto en el que van a ir, pueden ahorrarse algo de dinero comprando la entrada online (aunque sólo está activado ese ahorro en determinados momentos del año) cosa que no viene mal ya que la entrada normal de adulto es sobre 40€ y con el descuento se queda en unos 30€. También hay descuento por grupos, familia o ir más de un día....sea como fuere, recuerden que están en Dinamarca.....es caro.

   Pero bueno, como sólo se vive una vez vamos "pa lante"

   Si disponen de poco tiempo, lo mejor es tener siempre a mano el mapa del parque y decidir de antemano qué se quiere hacer y ver en las distintas zonas del parque. En mi caso, en cuanto entramos fuimos derecho a la mejor, más cara, más rápida (65 km/h) y más grande atracción de Legoland, la montaña rusa Polar X-Explore en la zona de Polar Land, que incluye además una sorpresa, una la caída libre de 5 mts (no se lo cuenten a vuestros niños...dejad que se sorprendan XD)

   En esa misma zona hay otra atracción que es bastante curiosa porque LA DISEÑAS TU MISMO....se llama Ice Pilots School y se trata de un brazo robótico con dos asientos donde previamente tu has programado qué movimientos va a hacer.....por supuesto nosotros pusimos nivel máximo y estuvimos todo el rato dando vueltas boca abajo...jaja la verdad es que nos encantó.

  También tiene su encanto El Dragon, en la zona Knights' Kingdom, una montaña rusa que mezcla paseo tranquilito por el interior de un castillo medieval, con una aceleración final (40 km/h) que les encanta a los niños. Lo mejor, por supuesto, la decoración hecha con muchas esculturas lego, entre ella una me llamo la atención...

   Esta estatua de un dragón y su bebé dragoncito está en la cola de espera de la entrada en el castillo y, si se fijan bien, verán que la gente ha colgado chupetes en ella. En Dinamarca y Suecia existen los "arboles de los chupetes" en algunos parques donde los niños más mayores pueden abandonar para siempre sus chupetes, algo sumamente difícil (aunque pueden visitarlos siempre que quieran), supongo que este lego-dragón-chupetero cumple exactamente esta misma función.  Por cierto, esta misma iniciativa se ha extendido a muchos lugares de España, entre ellos Sevilla.

   El resto de atracciones, incluida las acuáticas no son muy diferente de la que pueden encontrar en otros parques así que me voy a centrar un poco en los personajes que nos encontramos por allí. Por que, aunque no lo crean, hay algunos que se aburren en los parques de este tipo....

   Este señor, por ejemplo, se estaba pegando una buena siesta en un banco a la entrada del parque, aunque por lo menos el pobre no se metía con nadie, muy al contrario que estos borrachines que estaban montando un buen jaleo...

   Y es que no se crean que allí todo el mundo es agradable y educado, sin ir más lejos a la salida de The Dragon me despisté un momento y ¡zas! me robaron la cartera...
 

Por suerte para mí, me encontré, en la zona de Adventure Land, a un señor americano muy simpático que usaba sombrero y un látigo y él me ayudó a recuperar mi cartera...creo que se llamaba no sé que Jones

   El caso es que ya llevaba un disgusto enorme, así que me fuí a otra zona del parque Legoredo Twon, vamos, al Salvaje Oeste,  y allí entre unas cosas y otras como que se me pasó el disgusto fíjate tú...

   Esto sí que era una "macizorra" jeejej. Ahora ya me sentía con el ánimo renovado para visitar la parte más famosa del parque, Miniland. Pero eso os lo contaré en mi próxima entrada (Parte II).
Farvel.

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