Escocia de Cine: La magia de Edimburgo y Harry Potter.

   Si están pensando visitar Edimburgo es muy probable que a estas alturas ya sepan que esta ciudad está íntimamente conectada con la famosas saga de J.K.Rowling.

   Simplemente basta con poner en un buscador las palabras mágicas Harry Potter y Edimburgo, y aparecerán multitud de visitas guiadas, free tours, vídeos de youtube, o blogs como este, sugiriendo mil rutas por la ciudad para los fans del niño mago.

   Pero lo curioso del asunto es que Joanne Rowling (J.K. Rowling es un seudónimo), nació y se crió en Inglaterra, que Edimburgo no se menciona ni una sola vez en los libros y, aunque bastantes lugares de Escocia sí que aparecen en las películas, esta ciudad no es uno de esos lugares elegidos para la filmografía. 

   Entonces ¿cuál es esa conexión entre la capital escocesa y la saga mágica?...pues ni más ni menos que los libros de Harry Potter se escribieron en Edimburgo, y de una forma u otra, la ciudad influyó notablemente en la imaginación de la famosa escritora. No se preocupe que les dejaré una ruta al final de esta entrada.

   Si pensamos en los inicios de la saga, en el imaginario popular es fácil ver a una joven J.K. Rowling pasando las horas escribiendo en una acogedora cafetería. Existe un rumor muy extendido que cuenta que la escritora, que en 1.994 estaba en paro y vivía de subsidios, venía a estas cafeterías porque no podía permitirse pagar un piso con calefacción. 

   Lo cierto es que la propia Rowling ya dejó claro que "no era tan estúpida de alquilar un piso sin calefacción en Edimburgo en pleno invierno",  y que si solía escribir en las cafetería, era por que pasear con su bebé era la mejor forma de que se durmiera.

   Pues bien, de todas las cafeterías que solía visitar, donde pasó más horas dando forma al primer libro de la saga fue en el café Nicolson (primera planta de color blanco en la siguiente foto).

   Fue aquí donde la escritora creo "grandes partes del libro". El motivo principal era que su cuñado era uno de los dueños del negocio, y además la cafetería contaba con muchas mesas, por eso ella no se sentía tan culpable de pasar las horas muertas sentada allí.

   Por desgracia, la cafetería Nicolson, que estaba situada en la segunda planta del edificio esquina de Drummond St con Nicolson St ya no existe. En su lugar hay un restaurante llamado "Spoon" que, de momento, no parece querer aprovechar el tirón de su famosa historia. De hecho, el único homenaje a la saga que encontré fue esta pequeña placa situada en la fachada....

   Es importante que sepan que la placa está situada en la planta baja, que corresponde a la cafetería "The Black Medicine", y que no tiene nada que ver con Harry Potter. De hecho eran tantos los turistas despistados que entraban en esta cafetería preguntando por la escritora, que decidieron poner un gracioso cartel en donde se podía leer en grande: "J.K Rowling nunca escribió aquí".

   De cualquier forma, ya que están por aquí, quizás no sea mala idea tomar algo en el "The Black Medicine", se trata de una cafetería muy agradable, con un buen café y además con buenos precio.

   Resulta curioso como en Edimburgo existe una cultura popular de escribir en cafeterías. No tengo ni idea si es a raíz de J.k Rowling o si viene de antes, pero es muy frecuente ver a gente pasar horas escribiendo en estos locales. De hecho, la cosa tiene que ser más "seria" de lo que parece, de hecho en algunas cafeterías y pubs nos encontramos con estos carteles avisando de "Zona libre de portátiles" jaja....

   En fin, continuando nuestra ruta, a pocos metros de "Spoon", siguiendo por S College St, enseguida llegamos a una calle con un nombre que a cualquier potterhead de la saga llama poderosamente  la atención....

   Sabemos que la escritora pasó numerosas veces por este lugar, por ello muchos afirman que Rowling tomó prestado el nombre de esta calle para el famoso apellido, pero lo cierto es que no lo sabemos con certeza. De hecho uno de los amigos de la infancia de Rowling se llamaba Ian Potter, por lo que es más que probable que este sea el verdadero origen del apellido. 

   Continuando con nuestro paseo, a pocos metros de esta calle están situados algunos de los edificios de la Universidad de Edimburgo.

   Lo gracioso es que en esta Universidad existe una antigua tradición según la cual, el día de la graduación de los alumnos, se les sube uno a uno al escenario y el vicerrector les da un toque en la cabeza con un sombrero histórico...¿les suena de algo?..la verdad es que es muy probable que J.K.Rowling se inspirara en esta ceremonia para crear el Sombrero Seleccionador.

    Pero aun más inspirador tuvo que ser la institución que está justo enfrente, el George Heriot´s School,

   porque para muchos este colegio privado es el auténtico Hogwarts del mundo muggle.

   Para empezar os diré que el colegio se divide en 4 casas, Lauriston (de color verde), Greyfiars (blanco), Raeburn (rojo) y Castle (azul) debiendo los alumnos vestir los colores de su respectiva casa. Vamos, que Rowling sólo tuvo que cambiar los nombres para que no cantara demasiado.

   Supongo que estas alumnas son de la casa azul Castle....o quizás sean azul Ravenclaw...

   Además, a lo largo del año escolar las distintas casas compiten entre sí, y los alumnos puedes conseguir puntos para sus respectivas casas gracias a sus méritos académicos y deportivos, si esto no es Hogwarts ya me dirán ustedes.

    Actualmente la escuela es una de las más prestigiosa y caras del Reino Unido, sin embargo, manteniendo los deseos de su fundador, sigue siendo gratis para niños huérfanos y con pocos recursos. Y ahora les pregunto, ¿conocen ustedes a algún niño huérfano que pudiera haber recibido una carta de admisión de este centro?...

   Realmente no se sabe si la escritora se basó en esté colegio para crear Hogwarts, y no aparecen en ni una sola de las películas, pero lo que sí se sabe es que dos de sus hijos han acabado estudiando aquí...¿casualidad?...

   Continuando nuestro paseo por los lugares frecuentados por J.k. Rowling, y en la misma calle donde está la Universidad de Edimburgo y el George Heriot´s School, pueden ver una columna coronada por una de las criaturas mágicas del universo Harry Potter, el Unicornio.

   Esta criatura tiene la clasificación XXXX para el Ministerio de Magia, es decir, criaturas excepcionalmente peligrosas o, como en este caso, que merezcan un gran respeto.

   Lo cierto es que J.K. Rowling, viviendo en Escocia, habrá visto multitud de ellos, al fin y al cabo el unicornio es el animal nacional escoces, y todo un símbolo en el país. Los unicornios representan la pureza, y la nobleza, pero también es un ser valiente y orgulloso que no puede ser domado. Con todas estas características se identificaron los escoceses, y por eso aparece en su escudo de armas desde el siglo XII, cuando todavía pensaban que el animal existían de verdad.
 
   No cabe duda de que Voldemort cometió un terrible crimen asesinando a esta bella criatura para beber su sangre. "Habrás de matar a algo tan puro que desde que su sangre roce tus labios tendrás media vida maldita", estas fueron las palabras que dijo Firenze a Harry Potter en el bosque prohibido para avisar de la vuelta de aquel que no debe ser nombrado...

   Pero hablando de Lord Voldemort, nuestro siguiente destino tiene mucho que ver con el Señor Tenebroso puesto que se trata de el cementerio Greyfriars.

   Según cuentan, este cementerio, probablemente el más conocido de Escocia, inspiró la famosa escena de "Harry Potter y el Cáliz de Fuego" donde Peter Pettigrew asesinan a Cedric Diggory y, mediante magia negra, resucita a Voldemort.

   En esa escena vemos que el ritual se realiza delante de al tumba de los Riddle, donde aparecen los nombres de Tom Riddle (1.905-1.943), de Mary Riddle (1.883-1.943) y de Thomas Riddle (1.880-1.943), es decir la familia de Voldemort al completo.

   Pues bien, en Greyfriars podemos encontrar muchas lápidas, pero hay una que puede haber inspirado especialmente a Rowling, la tumba real de la familia Riddle...

   En la lápida se pueden leer los nombres de Thomas Riddle padre, de Thomas Riddle hijo y de Christian y Maria Jane Riddle, sus hijas quienes seguro jamás imaginarían que su lápida se convertiría, más de un siglo más tarde, en una de las más fotografiadas del país.

   A pesar de todo, J.K. Rowling ha comentado que si durante sus paseos está lápida le inspiró, fue sin darse cuenta.

    De todas formas aquí no acaba la relación de Greyfriars con la saga, ya que en el cementerio hay otra lápida inspiradora...la del poeta Willian Mcgonagall

    Curiosamente este autor tiene el título honorífico de ser considerado el peor poeta de la historia británica, era tan malo que solía terminar sus funciones con el público arrojando huevos y verduras al escenario, sin embargo, su fama se la debía precisamente al humor con el que sus conciudadanos se tomaban sus recitales.

    La propia J.K Rowling declaró que le parecía curioso que la brillante profesora Minerva Mcgonagall pudiese ser un pariente lejano de Willian, pero en realidad a ella simplemente le gustó el apellido y por eso lo usó.

   En el cementerio hay otras lápidas con apellidos famosos, como la de los Moody, pero no les voy a decir donde se encuentran, basta con que sigan a los magos y brujas que frecuentan el lugar...

   Saliendo ya del cementerio, subiendo por la calle George IV Bridge, nos encontramos con la cafetería más famosa de Edimburgo, "The Elephant House".

   Se trata de otra de las cafeterías que frecuentaba J.K. Rowling mientras escribía sus libros, pero esta es especialmente conocida ya que los dueños afirman que es "el lugar de nacimiento de Harry Potter" con un letrero nada discreto.

    Y la verdad es que como técnica de marketing le funciona a las mil maravillas, la cafetería suele estar siempre a rebosar de fanáticos de la saga y suele haber bastante cola para que te atiendan.

    El problema es que el cartel miente, no es el lugar de nacimiento de Harry Potter. ya que la idea de un niño mago se le ocurrió a J.K. Rowling en un tren mientras hacía la ruta Manchester a Londres,y que pasó 4 horas estropeado. Supongo que fueron las 4 horas de aburrimiento más rentable de la historia.

   Por algún lado leí que la escritora había demandado al local por esta triquiñuela, no sé si es cierto, pero lo que es seguro es que pasó muchas horas escribiendo el primero de los libros en la habitación trasera, con vistas al castillo de Edimburgo, que también se cree que inspiró Howgards, y al cementerio Greyfriars, que ya saben que fue una fuente inagotable para Rowling.

   Hoy lo único que recuerda a Harry Potter, aparte del cartel de la entrada y los fans, es el w.c., que está lleno de graffitis dejados por los potterhead en recuerdo a sus personajes favoritos. Así que, si pasan por aquí no se olviden de entrar en el baño.

   Pero siguiendo con nuestra ruta, el próximo destino es uno por el que pasarán en su visita a Edimburgo, con independencia de que sean fans o no de Harry Potter, ya que se trata de uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, la colorida calle Victoria Street.

   Esta calle curvada está repleta de tiendas, y dicen que es el origen de la callejón Diagon, el lugar donde acuden los magos a aprovisionarse de todo tipo de cosas extrañas como caldero, varitas, escobas, libros mágicos, etc...

    La verdad es que las casas de piedra con techos puntiagudos coinciden con la descripción del libro, y además, cuando la escritora paseaba por esta calle, había un banco y una papelería en la misma posición que el Banco de Magos Gringotts y la librería Flourish and Blotts.

   Hoy en día continúan las similitudes, de hecho hay una tienda de bromas, como la que montaron los hermanos Weasley..

    Bueno, no exactamente como la de los gemelos, pero también muy divertida. Al final no pude evitar comprar alguna chorrada, en mi caso una dentadura de esas que se le da cuerda y se pone a dar saltitos (siempre quise tener una....no sé para qué).

    Por cierto, cuando entréis en la tienda, fijaos bien lo que hay debajo de la puerta...

   Estuve un rato riéndome de como mi hija intentaba coger la moneda sin saber que en realidad es la clásica broma de la moneda pegada al suelo.

   Por supuesto la tienda de bromas tiene algunas referencia y artículos de la saga mágica, pero en esta calle ya nos encontramos con auténticas tiendas especializadas en el mundo de Harry Potter, como por ejemplo Museum Context.

   Esta tienda, que lleva ocupando el numero 40 de Victoria Street desde hace 131 años, era una tienda de escobas llenas de cajas polvorientas cuando J.K Rowling empezó a escribir su obra, por ello no dudan en plantar un cartel en la entrada asegurando que posiblemente fue la inspiración para la tienda de varitas de Ollivanders.

   Bueno, en realidad eso sólo lo sabe Rowling, pero ya vemos que aquí el que no corre vuela. El caso es que han sabido aprovechar el enorme potencia de la saga y han transformado la tienda de escobas y cepillo a otra mucho más lucrativa de venta oficial de productos Harry Potter....¿les ha funcionado?...Yo sólo sé que seguro que no hubiese entrado si fuese todavía una tienda de escobas...

   Por dentro la tienda es muy estrecha, pero son varias plantas cargadas de detalles que hacen las delicias de los fans, así que uno puede pasar un buen rato "sumergido" en la magia de Potter, algo que se agradece sobre todo con el clima de Edimburgo.

   Uno de esos detalles que me encantó está repartido por todo el edificio. Así, en la entrada podemos ver unas arañas en la pared que parecen asustadas por algo...

   Luego, en la primera planta podemos ver una cola monstruosa que parece entra y salir del techo...

   Al principio no tenía muy claro qué era eso, pero el misterio se resuelve en la tercera y última planta, donde hay un espejo con letras de sangre que pone..."La Cámara de los Secretos ha sido abierta. Enemigos del heredero....temed"...

   Y entonces descubrí que el Basilisco había sido despertado....¡cuidado, no lo miren directamente a los brillantes ojos amarillos!....

   ....genial jajjaja. En la última planta no hay merchandising, pero, además del espejo y del Basilisco, hay una pequeño pupitre donde puedes hacerte una foto de recuerdo disfrazado como alguno de los personaje de la saga....en mi caso me disfracé de "Javi Potter"...

   Otra tienda especializada es The Boy Wizard, que está prácticamente enfrente del Museum Context. Existen al menos cinco tiendas de The Boy Wizard en Edimburgo, una de ellas en el aeropuerto y otra en Glasgow.

   En general esta tienda es "mas sosa" que la del Museum Context ya que la decoración no es tan chula, pero eso sí, por supuesto está llena de cachivaches de la saga que te querrás llevar a tu casa.

   Por supuesto todos los artículos son oficiales, y se nota que tienen mucha calidad, el problema es que son bastante caros y cualquier cosa que te lleves supera las 4 libras. No te digo ya nada si quieres una varita oficial, ve preparando 40 libras, eso sí, cuando las coges son una pasada en detalles.

   En fin, salgamos ya del "callejón Diagon", muy felices aunque algo más pobres, y vayamos a la única calle de Edimburgo más famosa que Victoria Street. Me refiero a la conocida Royal Mile, ya que en High Street podemos encontrar las manos que obraron toda la magia.

   En concreto hay que ir al patio de entrada de la City Chambers, donde encontrarán no sólo las manos de J.K. Rowling, sino también de otras personalidades escocesas como el también escritor Ian Rankin, que es el único que dejó su manos impresas antes que J.K Rowling, o el científico Petter Higgs entre otros. Por cierto, que según los dueños de "The Elephant House", otro de sus clientes fieles era precisamente Ian Ranking....lo dicho, que el que no corre vuela.

   Bueno, es hora de ir cerrando la entrada, y no se me ocurre mejor lugar para hacerlo que este....

   Se trata del Hotel Balmoral, un hotel de lujo de 5 estrellas inaugurado en 1.902.

   Veréis, antes de ser famosa Joanne Rowling soñaba con poder alojarse en este fabuloso hotel ¿quién no?, pues bien, cuando estaba escribiendo el séptimo y último libro de la saga en su casa, no paraban de molestarla los niños, los perros, el limpiador de cristales....y de repente pensó en ir a un lugar más tranquilo a escribir....y ¿qué puede ser más tranquilo que la suite de un hotel de lujo?.

   Dicho y hecho, en agosto del 2006 se mudó en secreto a la habitación 552 de este hotel (como se pueden imaginar el dinero ya no era un problema para ella), y después de 6 meses finalizó la historia que la convertiría en leyenda

   Es curioso que durante todo ese tiempo nadie supiese que estaba alojada en el Balmoral, los emplearon guardaron profesionalmente el secreto y hoy en día la habitación 552 es la Suite J.k Rowling, una meca para cualquier potterhead que se precie.

   ¿Se imaginan pasar de escribir en cafeterías corrientes ha reservar una suite en un hotel de lujo durante medio año?...¡la de vuelta que da la vida!...ya saben, como se suele decir, "sueñen, pero no se queden dormidos".

   Os dejo con la ruta.


   Fuera del recorrido, dado que personalmente no pude visitarlos, os dejo otros tres puntos más relacionado con la saga:

  1. Magic Potions Tavern:  Como su nombre indica se trata de una taberna para crear tus propias pociones mágicas (cócteles) que después puedes probar con tus amigos. Además el local (Department Of Magic) también cuenta con dos escape rooms ambientados en el universo Harry Potter, sin duda una de las cosas que probaré en mi próxima visita a Edimburgo.
  2. The Dog House: Un pub con una decoración diferente (ojo que no está ambientado en el universo de Harry Potter) donde dicen que sirven la auténtica cerveza de mantequilla.
  3. The Meadows: Si quieren ver jugar un partido de Quidditch es a este parque donde tienen que venir, puesto que aquí es donde entrenan los Holyroods Hippogrifts, el equipo oficial de quidditch de Edimburgo...¡sí, esto existe de verdad!.
   Y hasta aquí la entrada de hoy, espero que les haya gustado. Antes de despedirme, si están pensando en visitar Edimburgo y/o Escocia, os recomiendo la web masedimburgo.com a mí me fue de gran ayuda.

   Beannachd.


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