jueves, 14 de septiembre de 2017

Islas Baleares, cuatro ideas para hacer fuera de temporada alta.

   En mi vida he estado unas cinco veces en las Islas Baleares, tengo familia y amigos que residen en esta comunidad autónoma y eso me ha permitido disfrutar de este paraíso en alguna que otra ocasión. Sin embargo tengo un asuntillo pendiente desde hace mucho tiempo con estas islas, veréis, siempre que las he visitado ha sido para buscar el sol, la playa y como no... la fiesta, y por ello siempre que he ido a esta islas ha sido en verano..


   Esto esta muy bien, que digo bien, está genial poder pasar un verano de fiesta en Ibiza cuando eres un jovenzuelo alocado ¿o no?...pero suele ocurrir que al final el tiempo pasa para casi todo el mundo (excluyo a Jordi Hurtado je,je), y a pesar de que "hace apenas dos días" sólo querías "marcha a tope", de repente un día descubres que ahora te apetece mucho más disfrutar de la vida de una forma más relajada, apreciando los bellos paisajes que te ofrece la naturaleza y descubriendo los secretos de la cultura de sus pueblos. 

   Si esta es su situación, si lo que busca es tranquilidad, belleza, gastronomía y cultura, os diré algo que seguramente no os va a sorprender, mejor visiten las islas baleares en invierno porque así evitarán al máximo de lo posible lo que denomino como "turismo de destrucción masiva".

   En esta entrada me gustaría hacer un pequeño repaso de algunos de mis lugares favoritos de las islas que me encantaría poder visitar "casi en exclusiva", es decir, sin el agobio de las inevitables colas y aglomeraciones que se forman en la estación estival. Y para ello voy a proponeros cuatro actividades distintas para cuatro de las islas que conforman las Baleares: Mallorca, Formentera, Menorca e Ibiza.

   Pues sin más demora, para empezar una de mis primeras paradas sería en la costa oriental de la isla de Mallorca, concretamente en el pueblo de Porto Cristo para visitar la famosa Cuevas del Drach  (del Dragón)
 
    Recuerdo que las visité por primera vez siendo un chaval y me quedé totalmente flipado de la dichosa cueva. Esta fué la primera cueva turística que visité en mi vida y enseguida me que alucinado por la belleza de sus estalactitas y estalagmitas (que crecen a un ritmo de 1cm cada 100 años), sus lagos de un azul profundo, su juego de luces...y sobre todo del concierto (donde suelen tocar entre otros obras de Chopin) y el paseo en barco en el lago Martel, uno de los mayores lagos subterráneos del mundo con sus 170 metros de longitud.

   Sin duda es un recorrido que te abre la imaginación a otros mundos, no me extraña que mismísimo Julio Verne mencionara esta cueva en su obra "Los viajes de Clovis Dardento" allá por el 1896.

   El recorrido completo dura aproximadamente una hora y tiene un precio, a mi juicio demasiado caro, de 15€ para los adultos y 8€ para niños entre 3 y 12 años, al menos si tienen la suerte de poder ir en invierno evitareis la tremenda cola que se monta a la entrada y la salida.

   Las cuevas son además una excelente opción en caso de que os salga un día lluvioso y/o frío ya que su interior se mantiene todo el año en unos agradables 21º centígrados , por ello, si quieren seguir disfrutando del mundo subterráneo mallorquín, deciros que muy cerquita de las Cuevas del Drach, a 6 minutos en coche, existen otras cuevas espectaculares como las Cuevas de Hams (del Anzuelo)
   A diferencia de las cuevas del Drach en estas cuevas hay más proyecciones y efectos luminosos, algo que no me termina de convencer pese a su espectacularidad, también tienen un recorrido algo más corto que la anterior, pero lo que de verdad fastidia es su elevado precio de 21€ por persona que se antoja más pensado para el turista alemán que para el español.

   A pesar de todo, esta cueva tiene unas formaciones increíbles que no necesitan de luces Led para transportarte a un mundo de fantasía.


    La cueva se puede dividir en tres tramos, un primer pase a un jardín botánico, una segunda estancia en la Cueva Azul donde se proyectan varios vídeos y finalmente el paseo por la cueva principal que, como en la del Drach, también cuenta con un concierto final en un lago.

   En Mallorca existen muchas otras cuevas para visitar, como las Cuevas de Artà, las de Campanet una cueva que cuenta con la curiosidad añadida de tener una especie de pseudoescorpión cavernícola que sólo se ha encontrado aquí, o la Cueva de Génova, aunque esta última no esta abierta en invierno.

   En fin, después de tanta cueva, es hora de proponer algo más al aire libre, y para ello vamos a  cambiar de isla e irnos hasta Formentera para disfrutar de un agradable paseo en moto.

   Vale, reconozco que un paseo en moto en invierno puede ser que no apetezca demasiado, pero en caso de que el tiempo no acompañe siempre podrán alquilar un coche. La isla esta perfectamente acondicionada para este actividad.

  Así pues, recorrer a tus anchas el llamado Caribe Español desde el faro Cap de Barbaria donde Julio Médem nos mostró a una sugerente Paz Vega en "Lucía y el Sexo" hasta el faro de El Pilar de la Mola donde otro Julio de apellido distinto, esta vez Verne, situó la acción de su novela Héctor Servadac, es una de las mejores experiencia de las islas Baleares sin duda, hacerlo además con relativa poca gente debe de ser impagable.

   ¿Se imaginan este paraíso sólo para ustedes?....

   Bien, cambiemos una vez más de isla y de actividad y vayámonos a Menorca para realizar esta vez una visita algo más cultural, un paseo por el pueblo de Binibèquer.

   Verán, de las grandes islas que componen esta comunidad, Menorca es la única que me falta por conocer, y eso es algo imperdonable si tenemos en cuenta que alberga entre otros tesoro uno de los pueblos más curiosos de España, un pueblo que echa tanto de menos el invierno que se engalana de blanco todo el año...

   En realidad, este pueblo fue creado en los años 60 como reclamo turístico y se construyó buscando el parecido a las casas de pescadores, blancas y con puertas y ventanas azules o verdes. Este hecho provoca que algunos tachen el sitio como "parque de atracciones"...pero resulta que a mí me encantan los parques temáticos así que no veo el inconveniente, bueno, sí que tiene un gran inconveniente, la masificación que sufre en los meses de verano...así que ya saben lo que tienen que hacer....¿no?

   Sin duda la cámara debe echar humo entre los laberínticos callejones de este pequeño pueblo ya que cada esquina ofrece una fotografía increíble.

 
   El poblado cuenta además con supermercado, bares, algunos restaurantes, una pequeña iglesia y numerosos apartamentos de alquiler, por lo que el turista tiene todo las comodidades que necesita a su alcance. En definitiva, es un lugar para perderse.

   Para finalizar el post ¿qué mejor que disfrutar de algunas las mejores puesta de sol de Ibiza? Puede que a algunos le resulte extraño pero resulta que las mejores puesta de sol de Ibiza se dan en invierno ya que la atmósfera suele estar más limpia, sobre todo si ha llovido el día anterior, y eso provoca mayor nitidez al ambiente. Además el espectro de colores del atardecer en invierno es mayor que en el verano por lo que el espectáculo es todavía más bonito si cabe.

   Es cierto que en verano hay un ambiente más festivo durante las puestas de sol, como por ejemplo en la tamborrada de Benirràs que sólo se produce en los meses de julio y agosto..

   ...sin embargo, es en invierno cuando se logra una mayor tranquilidad y el poder acceder a estos lugares sin miedo a poder aparcar el coche...como pasa en esta cala.

   Otro lugar mágico para ver la puesta de sol en Ibiza es en la reserva natural de Cala d´Hort. En este lugar, desde el acantilado frente a los islotes de Es Vedrá y Es Vedranell se contemplan una de las puestas más espectaculares de la isla.

  
 
   Simplemente mágico, aunque eso sí, no apto para quienes sufren de vértigo, por ello, si prefieren un lugar menos peligroso pero igual de impactante, un sitio muy recomendable para ver el final de día es Punta Galera y su montaña de colores...

   Se trata de una cala nudista, quizás por la dificultad de su acceso y por la gran cantidad de pequeños rincones privado que ofrece, y que está compuesta por plataformas de roca ideales para tumbarse a esperar la derrota del astro rey.

   El ambiente es de lo más curioso, lo mismo hay una pareja nudista en una roca como que al lado hay una familia entera con nevera azul y el abuelo, que lo mismo ves un grupo hippie o varios budistas tocando algún instrumento exótico, gente practicando yoga.....viva modern family¡¡

   En fin, llegados a este punto de relax lo mejor es despedirse, eso sí, mejor hacerlo con una buena cerveza isleña y por supuesto contemplando la puesta de sol...

   ...y recuerden, ya sea visitando las espectaculares profundidades de la tierra, paseando en moto por el paraíso, visitando curiosos pueblos con mucho encanto o relajándose viendo algunas de las más increíbles puestas del sol del mundo no se olviden que las Islas Baleares #betterINWINTER.

  Salud¡¡

   

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