Burano, leyendas, curiosidades y secretos del arcoíris urbano.

   Cuando se visita Venecia por primera vez, uno queda tan maravillado por todo lo que descubre en la ciudad de los canales que desearía que la estancia no acabase nunca. Venecia cuenta con infinidad de rincones y secretos por descubrir, tantos y tan diferente a lo que estamos acostumbrado, que la estancia se hará muy corta aunque se queden todo un mes en la isla.

   Sin embargo, la gran mayoría de los viajeros tan sólo cuentan con unos pocos días para pasear por la ciudad de los canales...por tanto ¿merece la pena "gastar" uno de esos valiosos días visitando la isla de Burano?...pues sigan leyendo y lo descubrirán...

   Burano es una de las islas principales de la laguna de Venecia, de hecho quizás sea la más famosa junto con Murano (muy conocida en todo el mundo por su artesanía en vidrio). Burano está situada algo más lejos de Venecia que Murano, a unos 7 kms de aproximadamente, lo que supone unos 20 minutos en vaporetto, pero sólo el paseo ya merece la pena, al fin y al cabo ¿cuantas veces puedes ver una isla cementerio?

  Se trata de la isla de San Michele, o como también se la conoce "la isla de los muertos", el principal cementerio de Venecia desde principios del XIX. Entre estas tumbas, en pleno silencio, descansan genios como el director y compositor ruso Igor Stravinki o el señor Christian Andreas Doppler (nota para frikis: quizás recuerden el episodio donde Seldhon Cooper se disfrazó del Efecto Doppler y le confundían con una cebra)Si se agobian de tanto turista por Venecia, quizás no sea mala idea darse una vuelta por aquí.

   Sin embargo nuestro objetivo hoy no es un cementerio sino algo mucho más alegre, en concreto uno de los pueblos más coloridos del mundo, y precisamente ahí es donde nos deja el vaporetto tan sólo unos minutos después de pasar por el cementerio... Y lo primero que ven todos los turistas nada más salir de la terminal del ferry es esta estatua llamada "Attesa di pace" ("Esperando la paz")...

 ...y no es por casualidad, ya que la estatua es obra de uno de los ciudadanos más ilustre de la historia reciente de Burano, Remigio Barbaro, conocido como  "il professore" debido a su maestría.

   Hay que decir que Burano debe mucho a Remigio Barbaro, de hecho, el Ayuntamiento Veneciano encargó a Remigio durante muchos años la crucial misión de decidir con qué color se podía pintar cada casa del pueblo, siguiendo siempre su criterio artístico. Teniendo en cuenta que la principal fuente de ingreso actual de Burano es el turismo, imaginaos la importancia de este trabajo en un lugar que precisamente es conocido en todo el mundo por su colorido.

   Y es que el arco iris urbano que es Burano atrae todo los años a miles de turistas, y aunque por suerte la isla no tiene la sobresaturación que sufre Venecia (aquí tienen un truco para evitar en buena medida a las masas), lo cierto es que se encontrarán con muchos visitantes.

   Por ello, cuando se bajen del vaporetto observen como prácticamente todo los turistas tomarán dirección Viale Marcelo hacia el sur, sin embargo, si toman mano izquierda por la Fondamenta dei Squeri, en breve estarán paseando por el colorido Burano casi vosotros solos...

      Aparte de este pequeño truco para esquivar a los turistas, no seré yo el que os diga un itinerario concreto por Burano, ya que precisamente perderse por la isla sin rumbo es lo mejor que pueden hacer, y a poco que estén atentos a las fachadas de las casas podrán descubrir detalles comunes con los palacios y casas de su hermana mayor....como por ejemplo las páteras, unos adornos normalmente redondo que recogen grabados en piedra (la mayoría escenas de animales) y que son de clara influencia bizantina...Algunas de estas páteras son realmente antiguas.

   Otra curiosidad apreciable en las fachadas de algunas casas, al igual que en Venecia, son las "altanas", unas antiguas estructuras, normalmente de madera, situado en los tejados de las casas y que los venecianos utilizaban...y todavía usan, para tender la ropa y como balcón situado lo más alejado posible de la humedad de los canales.

   En Burano no hay tantos canales como en Venecia y las calles no son ni mucho menos tan estrechas, por lo que las altanas no son tan comunes, sin embargo es posible encontrar alguna que otra...

    Pero Burano tiene su propia personalidad que también pueden apreciar en las fachadas de las casas....como por ejemplo las Vírgenes y Santos situados en pedestales, algunos verdaderamente llamativos, como este....

   ...o este otro...

   ...pero ¿ por qué hay tantas Vírgenes y Santos en las casas de Burano?...Como les contaba antes, actualmente la principal fuente de ingresos de la isla es el turismo, pero esto no siempre fue así, de hecho hasta no hace tanto la principal fuente de ingreso era la pesca. La mayoría de los buranellis eran pescadores, y de sobras es conocido los peligros de salir a la mar...por ello no es de extrañar que procuraran toda la protección divina posible.

   Y hablando de su pasado pescador, puede que este tenga mucho que ver en la fama del Burano actual ya que existe una leyenda que cuenta que cuando los pescadores terminaban su faena durante las frías noches de inviernos, algunas veces la niebla impedía que estos encontraran sus casas con facilidad y por eso decidieron pintarlas del mismo color que sus embarcaciones, para poder encontrar sus casas fácilmente y no "colarse" en la del vecino...

   Realmente no se sabe cual es el origen del color de Burano, por ejemplo, existe otra leyenda que cuenta que los distintos miembros de una misma familia solían pintar sus casas del mismo color para poder saber qué casa del pueblo pertenecían al mismo clan, y hay otra leyenda que cuenta que durante la peste las casa contaminadas se pintaban con cal para desinfectarlas, mientras que las casa que se libraban se pintaban de colores vivos...como sus dueños.

   Sea como sea en el fondo da igual, lo importante es que han sabido mantener la tradición hasta nuestros días, y si bien desde el fallecimiento de Remigio Barbaro en el 2.005 se le ha concedido a los vecinos una mayor libertad a la hora de poder elegir el color de sus propias casas, lo cierto es que el color elegido siempre debe de estar dentro del catálogo previamente aprobado por el Ayuntamiento y en ningún caso se permite que dos casa colindantes tengan el mismo color, favoreciendo así el contraste visual...

    Podríamos pensar que todo esto es un "peñazo" para el pobre buranelli, pero lo cierto es que ellos son plenamente conscientes de que su economía depende en buena medida del color de sus casas, y por ello, muchos buranellis pintan completamente sus casas una vez al año, de hecho, como nos pasó a nosotros, no es infrecuente ver a algún vecino encaramado en lo alto de una larga escalera dando una capita de pintura a su hogar...

   ...ya saben lo que dicen, "sarna con gusto no pica"....aunque mejor que no se caiga de esa escalera (que por cierto no parece muy segura), porque sino picar no sé si picará, pero doler debe doler un rato largo.

   Por suerte para este señor, su casa es monocolor, porque mucho peor debe ser pintar la que podríamos calificar como la casa más colorida del pueblo más colorido....la casa de Bepi "el sudoroso"...

   Más que una casa parece un caleidoscopio gigante, pero ¿quién fue Bepi y por qué decidió pintar así su casa? El señor Giuseppe Toselli (alias Bepi) fue un vendedor de caramelos con un gran corazón que tenía dos pasiones que quiso compartir con sus vecinos, por un lado el cine y por el otro la pintura.

   Durante las noches de verano a Bepi le gustaba proyectar en el pequeño patio situado enfrente de su multicolorida casa, viejas películas de Hollywood para deleite de sus vecinos. Por otro lado, todos le recuerdan siempre sentado delante de su casa pintando y renovando su alegre "criatura". Bepi falleció en el 2.002 pero el actual propietario de la casa quiso que su obra perdurara...

  La casa de Bepi es muy fácil de localizar ya que incluso aparecen en Google Maps y está muy cerca de la arteria principal de la isla, la Vía Baldassarre Galuppi. Esta calle desemboca en la única plaza de Burano, la Piazza de Baldassarre Galuppi, ¿sabían que en toda Venecia sólo existe una plaza, La Plaza de San Marcos?, pues bien, el equivalente a San Marcos en Burano es la Plaza de Baldassarre Galuppi así que ya se pueden imaginar que este señor tuvo que ser muy importante...

   Y la verdad es que si bien Baldasarre Galuppi no llegó a la categoría de Santo, como San Marcos, sí que fue un gran compositor de ópera que precisamente llegó a ser maestro de capilla en la San Marcos de Venecia, siendo el Buranelli más emblemático hasta la fecha.

   Por cierto, si se lo están preguntando les diré que sí, la estatua como no podía ser de otra forma también es obra de Remigio Barbaro quien por cierto tenía su casa muy cerquita de la plaza. ¿Recuerdan que a Remigio Barbaro se le conocía como "el profesor"?, pues también se le conocía con el sobrenombre de "el ermitaño" ya que a pesar de que en su últimos años gozó de cierta popularidad, no quiso saber nada de la fama y vivió humildemente recluido en su casa-taller...

   Resulta curioso como a pesar de vivir en la isla del color, la casa de Il Professore es una de las más sobria y humilde de todo Burano, incluso se puede leer un verso de San Francisco de Asis en su fachada "Laudato sie mi signore cum tucte le tue creature" ("Alabado seas, mi Señor, con todas tus criaturas"), acorde con la vida de sencillez que al igual de San Francisco de Asis también escogió para sí mismo Remigio.

   De hecho, si nos asomamos al pequeño jardín delantero de la casa podemos ver otra obra de Remigio Barbaro relacionado con San Francisco de Asis...

   Por desgracia el interior de su casa, que guarda numerosas creaciones de los más de 70 años de trabajo de Remigio Barbaro, ha permanecido cerrada desde la muerte del artista, sin embargo la casa ya ha sido catalogada y clasificada para abrir un museo permanente dedicado, por lo que en breve podremos ver los tesoros que esconde su interior.

   Mientras tanto podemos seguir disfrutando de los rincones que ofrece Burano, como por ejemplo este pequeño jardín que enamoró a mi peque de 3 años...

   ...y es que, al igual que la isla, este jardín estaba lleno de color y escondía sorpresas a poco que uno se fijase bien en sus detalles, como Blancanieve y algunos de sus enanitos....

   Además desde este jardín también teníamos unas magníficas vistas de la Piazza de Baldassarre Galuppi y del Museo del Merletto, es decir, el Museo del Encaje de Burano... que es ese edificio palacio de ladrillo con ventanas estilo venecianas situado justo detrás de un típico pozo...

    ...¿pero por qué Burano cuenta con un museo de dedicado al encaje? pues porque Burano tiene una tradición de encaje que se pierde en el tiempo contando con una Escuela dedicada a este arte ya desde el 1.872. Existen dos técnicas de encaje, la técnica del bolillo que se desarrolló en Venecia y en el resto de sus islas de su laguna y la técnica de aguja, que es mucho más complicada al realizarse sólo con aguja e hilo sin apoyo textil, y que sólo ha sobrevivido en Burano donde a alcanzado niveles de primer orden.

   El encaje veneciano tiene fama mundial desde los siglos XV y XVI y ha contribuido a la economía de la Serenísima tanto como el cristal de Murano, pagándose verdadera fortunas por estas pequeñas obras de arte, en especial por los encajes "al punto en aire o sin apoyo" de Burano que eran una de las joyas de las dotes en las familias de la nobleza.

   Según la leyenda, un joven pescador llamado Nicolò estaba pescando sólo en la laguna pensando en su próximo matrimonio con prometida María, cuando de repente empezó a escuchar un dulce canto que parecía salir del mar. Eran las voces de varias Sirenas que trataban de cautivarlo con su belleza y melodía. Nicolò estuvo a punto de dejarse llevar por sus encanto, pero al final, a su mente vino el recuerdo de María y no se dejó engatusar por las Sirenas quienes, reconociendo la derrota por una mujer de tierra, decidieron regalar a Nicolò un maravilloso "lazo hecho con espuma de mar".

   Cuando Nicolò le contó la historia a María  ella no podía creérselo, pero todo cambió cuando la enseñó el regalo de las Sirena. María sabía que aquel regalo de increíble belleza y delicadeza no perduraría por mucho tiempo fuera del mar, por lo que intentó reproducir una y otra vez aquella  belleza sólo con su aguja e hilo.....y así nació el encaje de Burano.
 
   Existe otra leyenda, algo más realista, que cuenta que un día un joven pescador se encontró entre sus redes un alga perforada con incrustaciones de sal y de tal belleza que parecía que la habían confeccionado las mismísimas Sirenas. Como el pescador era muy pobre decidió que sería un bonito regalo para su prometida, quien quedó tan maravillada por la belleza de aquel alga que intentó imitarla con su aguja e hilo...y así nació el encaje de Burano.

   Lo cierto es que hoy en día, junto con las casas de colores, el encaje es el otro gran reclamo de la isla que está llena de tiendas y puestos que los vende, y lo cierto es que son verdaderas maravillas. Nosotros de hecho no pudimos resistir la tentación y acabamos comprando alguno para casa.

   Bueno, va siendo hora de volver al vaporetto y regresar a Venecia, pero antes les quiero contar un par de curiosidades más que Burano comparte con la ciudad de los canales. Como por ejemplo la llamativa inclinación de su campanile...

   La única iglesia de Burano, la de San Martín, cuenta con un campanile de 53 metros que es visible desde toda la isla, pero sólo desde ciertos puntos como desde la Fondamenta di Terranova, se puede apreciar bien la enorme inclinación sobre su eje.

   Este campanario, construido entre el 1.703 y el 1.714 enseguida comenzó a tumbarse dado que los palafitos sobre los que se asentaba comenzaron a hundirse en el para nada estable lecho marino. Venecia está plagada de torres que desafían la gravedad, por eso mismo, los campanarios en Venecia se construían lejos de la iglesia, pero este campanile es uno de los que más inclinado están con casi dos metros sobre su eje.

   Otra curiosidad que comparte con Venecia es que Burano también sufre del famoso "acqua alta", por eso es posible que vean las típicas pasarelas que instalan para poder caminar sin mojarse cuando sube el nivel de las aguas...

    Y por supuesto aquí tampoco podían faltar los animales más queridos de Venecia, los gatos...


   Si quieren saber por qué son tan queridos en estas islas los gastos lean este artículo...

   Como pueden ver, a pesar de su tamaño Burano da mucho juego, por ejemplo, camino hacía el vaporetto pasarán por este bello rincón que rebosa paz y tranquilidad ...

   ...pues bien, se trata de la Fondamenta dei Assassini, peculiar nombre para tan bonito lugar¡¡¡ jejeje. En Venecia existe también una calle llamada la Calle dei Assassi debido a los múltiples delitos y asesinatos que se produjeron en esa calle oscura y con fácil huida para el malhechor. Supongo que en este rincón de Burano sucedió algo parecido....

   Pero bueno, como no quiero despedir el post con una historia triste mejor les dejo con una de las típicas fotos que sacan todos los turistas y que transmite sosiego, el reflejo en el agua del canal de las casas de colores...

  ...mucho más agradable ¿verdad?...

   Para terminar les dejo ya con un mapa con algunos de los lugares mencionados en el post...


   Ya sólo me resta repetiros la pregunta que les hacía al principio de la entrada ¿merece la pena "gastar" uno de esos valiosos días visitando la isla de Burano?...juzguen ustedes.

   Arrivederci¡¡

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